UNA ODISEA ASTRAL, EN EL EGIPTO FARAÓNICO

Lo primero que veo es a lo lejos del túnel algo así como un fuego, más bien una gran hoguera, y ningún camino alternativo, lo cual me hace entender que debía atravesar ese fuego? Esto sería la primer prueba? pero si ya la primera es de tal magnitud, que me depararía si existieran más?
Al levantar sus báculos reverenciaron también mi presencia, esto me dio un poco más de confianza y me adentré en algo que parecía un gran patio con murallas relativamente altas, lo suficiente como para no ver hacia adentro, pero claro, a excepción de las 3 enormes pirámides, Keops, Kefren y Micerinos.
Una vez dentro me invitan a entrar en lo que parecía un pasaje subterraneo, que pasaba por debajo de la Esfinge y parecería terminar en la pirámide de Keops.
Puedo ver en lo que parecían espacios al aire libre, algo así como plazas, donde estaba mucha gente vestida de tunicas blancas. Me acerco a una persona que estaba vestida al igual que los dos guardianes de la entrada y me contestan que todos ellos son Hierofantes aspirantes al Sumo Sacerdocio Egipcio. Que ellos ya habían sido aceptados y que habían pasado las pruebas positiivamente. Aquí comienzo a preocuparme un poquito más dado que esto sonaba a que tendría el mismo destino y comenzaba a esclarecer esta sensación de ya haber estado aquí antes, y de cual sería la suerte que me depararía , de seguir adelante.
Ni bien entro comienzo a ver en las paredes de este corredor sin fin, antorchas amuradas a las paredes , dando un clima muy solemne, de espiritualidad, respeto y por que no confesar ... un poquito de miedo, dado que no se veía mucho si uno intentaba ver el final de pasillo. Lo extraño es que no se me da aviso de lo que se me anticiparía. Yo solo allí en esos túneles en penumbras, debería tal vez seguir avanzando?.
Así me lo propongo y así avanzo.
PRIMER PRUEBA
Comienzo a caminar lentamente por el túnel, semi agachado, dada la poca altura del mismo, al focalizar mi atención, debido al miedo y el instinto de supervivencia, puedo distinguir el ruido del fuego, y el calor en mi cara. Luego de parar varias veces y pensar en la posibilidad de regresar, ante aquello que no tenía la menor idea de que conseguiría como premio, se me venía la imagen de todos aquellos que ya habían pasado la prueba, más el saludo de los dos emisarios en la puerta. Esta dosis de coraje hizo que llegara hasta el final del pasillo, donde sorprendido pude ver, que la hoguera no era otra cosa que un efecto visual, de viento, con luces de velas proyectadas sobre trapos, me sentí muy avergonzado por mis miedos, hasta como había confundido el sonido del fuego con el viento generado para mover los trapos, y el calor, apenas el emitido por las velas. Prueba superada, al instante, llega a mi mente una voz muy nítida que me decía, "no utilices los miedos en forma desmedida, solo cuando éstos deban frenarte para pensar, y no te bases en la realidad emitida por tu mente, sino que debes captar la realidad que te rodea, con tu instinto anticipadamente y tu razón enfrente.". Ok, no juzgar sin conocer la realidad y no crear realidades alternativas que me frenen.
Toda esta ilusión era mantenida por un pozo, desde donde estaba el fuego emitido por la velas , junto con un viento que seguramente provenía del pozo comunicado con el exterior. Salto el mismo y continuo...
SEGUNDA PRUEBA
Aproveché a reflexionar en soledad mientras caminaba, sobre mi actitud, a cada paso que daba, sentía la presencia de alguien muy solemne caminando detrás.
Ahora lo que tenía ya era ansiedad y cansancio. Entonces entendí que esas emociones que mi Ser generaba, seguramente, serían las que debía trabajar para poder superar la prueba. De pronto, y bajo mi sorpresa, me veo a un paso de caer en un enorme precipicio oscuro... No parecía haber ninguna forma de cruzarlo, al otro lado podía ver una lejana esperanza...
TERCER PRUEBA
Continuará...